SINCELEJO VISIBILIZA SIGNIFICATIVA EXPERENCIA INCLUSIVA

José Andrei es un estudiante de la Institución Educativa Rafael Núñez, sede Bolívar, que pese a padecer una discapacidad por una mutación genética sin referencia en la medicina, que le origina amaurosis congénita de leber, con nefropatía marcada; protagoniza un proceso exitoso de inclusión educativa, gracias al apoyo de la madre, docentes y el equipo de inclusión de la Secretaría de Educación de Sincelejo.     

“A mi en ningún colegio privado me han preguntado que tiene el niño?, ¿porque usa gafas? Las niñas de la Secretaría de Educación nos pidieron el diagnóstico, le hacen acompañamiento, vigilan que la profesora haga los ajustes para su educación. Estoy satisfecha con el proceso, porque el niño participa en todas las actividades, igual que los demás”, expresó Luz Martínez Peláez, madre del menor.     

Con nueve años de edad, José Andrei no puede clasificar con un síndrome especifico, pues la variación de su genoma lo hace padecer varias complicaciones que lo han llevado a Unidad de Cuidados Intensivos en repetidas ocasiones; pese a ello, ha alcanzado positivos avances escolares, superando miedos y mejorando en socialización e integración. 

“En las escuelas oficiales tenemos profesores capacitados dispuestos a trabajar con paciencia, con amor; yo lo he vivido con mi hijo, a pesar de que no copia al mismo ritmo que los otros niños, los profesores están dispuestos a ayudarlo, acá son mas familiares”, anotó la madre de familia.  

Un caso complejo, sin referente en la escuela  

“La coordinación ojo-mano se le dificulta, la motricidad fina y gruesa está disminuida por un bajo tono muscular y ahora por unas manchas en la piel, está en estudio por una neurofibromatosis tipo uno; estamos esperando la biopsia para descartar o ratificar el diagnóstico”, agregó la madre. 

“El caso de José Andreí es uno de los mas complejos, afortunadamente contamos con el apoyo de una mamá muy comprometida, una docente entregada y el equipo de la Secretaría de Educación que tiene una calidad humana impresionante y un profesionalismo que aporta mucho al proceso”, sostuvo Olga María Benítez, docente orientadora de la institución. 

La sede de primaria de esta institución ha caracterizado a 26 niños, con discapacidades, como síndrome Down, rasgos del aspecto autista y dificultades en el proceso de lectoescritura.  

La Secretaría de Educación de Sincelejo, destaca este caso, haciendo visible la experiencia del trabajo en equipo y el aporte que la escolaridad le imprime al crecimiento y desarrollo de la población con discapacidad.